El Cilindro estalla. Franco Sosa acaba de marcar el gol con el que el equipo de Llop consigue el empate a minutos del final, el cual alcanzaría ribetes de inamovible. Racing 1 - 1 Independiente. El dueño de casa (que casualmente hacía de local) había jugado un partidazo, pasando literalmente por arriba a su rival, ya que en el primer tiempo contó con innumerables situaciones de gol para abrir el marcado, pero al término de esa mitad los de Borghi se alzaban con un 1-0 totalmente inmerecido de la mano de Montenegro, en su único tiro al arco. En el segundo, La Academia siguió dominando las acciones del juego, pero sin tanta profundidad, hasta que sobre el final tuvo su merecido pero insuficiente premio. No sólo por convertir el primer gol y obtener el primer punto del campeonato (luego del 0-2 con Lanús y el 0-1 con Huracán), sino por el resultado alcanzado en el último suspiro del clásico y, sobre todo, por el nivel futbolístico demostrado, reflejado en los comentarios de los jugadores, el cuerpo técnico, los hinchas y el mundo del fútbol en general; Racing pudo sonreír en la tercera fecha de este torneo Apertura 2008.
Para continuar con la levantada, la parada no era nada fácil, teniendo en cuenta los antecedentes de Argentinos Juniors como anfitrión del equipo albiceleste: los de la Paternal llevaban casi un año sin perder de local, mientras que los de Avellaneda se habían ido siempre del Maradona sin puntos ni goles a favor, además que acarreaban más de 10 encuentros sin triunfar de visitante (en cualquier reducto). El 1-0 convertido por Leandro González en el primer tiempo y aguantado por todo el equipo durante el resto del partido, luchando denodadamente cada balón disputado, rompió todas las rachas. La victoria tan ansiada había llegado. Era el golpe que se necesitaba para adquirir resonancia y respeto en un campeonato esquivo, el cual dejaba atrás la cuarta fecha.
Cuando parecía que el receso por las Eliminatoria para el Mundial de Sudáfrica 2010 podía llegar a perjudicar este rendimiento ascendente, por no mencionar el estado de ánimo con trayecto paralelo, se dispuso un amisto contra Vélez en la Villa Olímpica el sábado 06/09 por la mañana, para no perder ritmo de competencia. El resultado fue 2-0 para los de Llop, con los tantos de José Shaffer y Franco Sosa (de penal). Pero lo positivo no fue sólo el marcador, sino el rendimiento de La Academia, ya que mostró un fútbol al ras del piso, con pasajes de muy buen nivel.
El termostato celeste y blanco indica un buen pasar en el juego y en el ánimo del plantel, lo que se está traduciendo lentamente en el marcador de los partidos. El sábado a las 21.10 hs, en el Cilindro y frente al Tigre de Cagna, Racing tendrá la oportunidad de ratificarlo y realzarlo todavía más.
Para continuar con la levantada, la parada no era nada fácil, teniendo en cuenta los antecedentes de Argentinos Juniors como anfitrión del equipo albiceleste: los de la Paternal llevaban casi un año sin perder de local, mientras que los de Avellaneda se habían ido siempre del Maradona sin puntos ni goles a favor, además que acarreaban más de 10 encuentros sin triunfar de visitante (en cualquier reducto). El 1-0 convertido por Leandro González en el primer tiempo y aguantado por todo el equipo durante el resto del partido, luchando denodadamente cada balón disputado, rompió todas las rachas. La victoria tan ansiada había llegado. Era el golpe que se necesitaba para adquirir resonancia y respeto en un campeonato esquivo, el cual dejaba atrás la cuarta fecha.
Cuando parecía que el receso por las Eliminatoria para el Mundial de Sudáfrica 2010 podía llegar a perjudicar este rendimiento ascendente, por no mencionar el estado de ánimo con trayecto paralelo, se dispuso un amisto contra Vélez en la Villa Olímpica el sábado 06/09 por la mañana, para no perder ritmo de competencia. El resultado fue 2-0 para los de Llop, con los tantos de José Shaffer y Franco Sosa (de penal). Pero lo positivo no fue sólo el marcador, sino el rendimiento de La Academia, ya que mostró un fútbol al ras del piso, con pasajes de muy buen nivel.
El termostato celeste y blanco indica un buen pasar en el juego y en el ánimo del plantel, lo que se está traduciendo lentamente en el marcador de los partidos. El sábado a las 21.10 hs, en el Cilindro y frente al Tigre de Cagna, Racing tendrá la oportunidad de ratificarlo y realzarlo todavía más.
Por Marcelo Pisano.

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