El preparador físico de la selección nacional, Fernando Signorini, tocó a fondo el tema de la altura de La Paz, en donde Argentina cayó por 6 a 1, indicando que si bien es difícil jugar allí, se puede realizarlo con un período extenso de adaptación.
Reflexivo, tranquilo y despejado estuvo el hombre que trabaja en AFA al brindar una conferencia de prensa en el paseo La Plaza de la avenida Corrientes, donde el eje clave fue dar a conocer con mayor profundidad el por qué es complicado jugar fuera del llano, haciendo referencia al cercano partido que jugó el equipo de Maradona en Bolivia y al próximo que tiene en Ecuador.
“No digo que no se puede jugar en la altura, sólo sigo que no se debe si el jugador que va del llano no tiene el tiempo de adaptación necesario”, argumentó inicialmente el profe, que luego ejemplificó su explicación al decir: “Se requiere de una semana cada mil metros. En La Paz hay 3.600 metros, por ende hubiéramos necesitado casi un mes para ese partido”.
Al exponer qué es lo que produce jugar a tantos metros sobre el nivel del mar, el oriundo de Lincoln dijo: “El oxígeno es el mismo que acá pero la presión parcial es menor y por eso se necesita adaptarse”. Inmediatamente reveló su propia experiencia: “Salí del vestuario, subí las escaleras y entré a la cancha. Me tomé las pulsaciones y las tenía al doble de lo normal. Ahí tomé conciencia de la altura”.
Por la decimocuarta fecha de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial 2010, el conjunto albiceleste deberá viajar en junio a Ecuador para enfrentar al seleccionado local. Al ser consultado sobre si se tomará alguna precaución en especial, el entrenador personal de Maradona entre 1983 y 1993 respondió: “Vamos a hablar con los jugadores como lo hicimos previo a Bolivia. En Quito hay 800 metros menos aunque tiene más humedad y temperatura”. “Puede pasar cualquier cosa”, concluyó Signorini.
Por Maximiliano Értola.

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