En un partido de trámite malo, el conjunto visitante rescató un punto en el último suspiro del encuentro. La Academia comenzó en ventaja con el tanto de Lucero pero Argentinos pudo llegar a la igualdad a través de la anotación de Nicolás Pavlovich, un ex Racing. El público se fue muy disgustado con la actuación del histórico Campagnuolo, evidente responsable del grito de gol de los de Paternal. Rafaela Furchi fue el árbitro en la noche del Presidente Perón y su trabajo no fue para nada bueno. Con este punto, los de Caruso Lombardi, que hacía su presentación como DT académico, jugarían un hipotético cotejo desempate con el Lobo platense para conocer quién juega la promoción y quién proyecta el Apertura venidero.
Tras la derrota en el clásico ante Independiente y la consecuente salida de Llop, el mediático Ricardo Caruso Lombardi asumió Racing. En la semana pregonó un once titular totalmente novedoso, incluyendo a cinco marcadores centrales distribuidos en el campo. El 90% de las opiniones hacían mención a un equipo absolutamente defensivo y falto de fútbol. Pero en la cancha es donde se demuestra todo y al iniciarse el compromiso, son once contra once.
De un lado se encontraba el ya habitué 4-4-2 racinguista frente a un 3-4-1-2 modelo Claudio Vivas, que llegaba sin Ortigoza y sin Hauche, dos piezas claves del andamiaje colectivo. La incógnita recaía en la posición nueva de Franco Sosa, la de volante por el carril derecho. También Mercado se corría a ser marcador de punta dejando a Aveldaño-Martínez como dupla central. En el medio completaban Peppino, Wagner y Lucero, siendo este último el único de buen pie. Arriba el Payaso Lugüercio junto a González eran los delanteros.
Así este nuevo Racing, acompañado por una verdadera multitud teniendo en cuenta el pésimo horario y la horrenda campaña, comenzó a disputar el partido ante el Bicho como si fuera una final, presionando y comiendo al contrario. Es que en cierto sentido lo era debido a la victoria de Gimnasia La Plata que lo ubicaba al nuevo elenco de Caruso en zona de promoción.
De arranque, a los veinte segundos, Lugüercio captó un rebote y ensayó un remate al arco de Torrico que se fue desviado. Ya el local demostraba tener otra actitud, otras ganas, otra predisposición para encarar el partido. Pero una desconcentración de Aveldaño generó una situación para Romero que solucionó bien Campagnuolo.
La Acadé contaba con varias pelotas paradas sobre el sector derecho y el entrenador hacía cruzar todo el terreno a Shaffer para que las ejecutase. Pero ninguna jugada pudo ser concretada de forma positiva y por eso la defensa de Argentinos no sufría inconvenientes.
A los 30 minutos, el defensor Juan Sabia no pudo continuar el juego debido a una lesión. Claudio Vivas sorprendió a propios y extraños con la variante que introdujo debido al ingreso del punta Abán por el mencionado número 17. Canuto, hasta aquí doble cinco, pasó a jugar en la línea de tres final y Peñalba ocupó su lugar dejando en cancha tres delanteros, dos abiertos y Pavlovich como referencia de área.
Pero esta idea táctica no surtiría efecto ya que los dirigidos por Caruso mostraron su mejor faceta en los últimos quince del suplemento. El ex Olimpo González probó de media distancia pero el esférico pasó a unos metros del arquero Torrico. Instantes más tarde fue Lugüercio, de puro empeño, quien fabricó un jugadón por izquierda dejando a dos hombres en el camino y asistiendo al propio Leandro para que solamente diera el pase a la red. Pero el impreciso de casaca 20 pifió el remate rechazando la pelota. Faltando poco para que concluyese el primer tiempo, un tiro libre de Ojeda cayó cerrado al área local pero otra vez Campa pudo hacerse de la redonda.
Aplausos se escucharon de fondo ante la ida al vestuario de los jugadores académicos. La gente observaba y sentía que el equipo evidenciaba algo distinto. El fútbol escaseaba, pero se corría y trababa todo lo que pasaba cerca, y eso en estas circunstancias, se cotiza y mucho.
Comenzada la segunda parte, Leandro González, de flojo encuentro, giró y sacó un derechazo que más de uno en las tribunas gritó, pero lo cierto fue que el balón se fue apenas por un costado del palo izquierdo del arco visitante.
Inmediatamente llegó el primer desahogo de la noche. Fue a los seis minutos cuando el Payaso abrió el juego hacia la derecha para Sosa. El tucumano aguardó la llegada de Mercado para descargar en él e ir a buscar la devolución, que efectivamente llegó. Otra pared, que ahora tuvo como pívot a González, culminó en un centro para que de palomita, Adrián Lucero apareciera por el área chica estableciendo la ventaja en el marcador. Un verdadero golazo daba a Racing un respiro. Una jugada de papi fútbol, que tuvo como protagonistas a hombres de características de marca, adelantaba a la Acadé por sobre el Bicho.
Pero en respuesta casi llega el empate. Otra desatención defensiva concluyó con un remate razante que Sosa salvó en la línea de gol. Si bien Argentinos carecía de ideas, los de Caruso iban retrocediendo metros de manera inconsciente.
El nuevo entrenador movió el banco haciendo ingresar a Caballero y Chatruc. Pero ninguno de los dos pudo tomar contacto con la redonda, que ya pertenecía a los visitantes. A través de la pelota parada los de Capital Federal se aproximaban a Campagnuolo & Cía. Castromán fue la tercera modificación pero nada aportó.
Cuatro minutos más fue lo que marcó Hernán Mastrángelo al costado del campo. Los hinchas alentaban y cantaban sin cesar porque dentro de todo el equipo mostraba seguridad defensiva más allá de no poder sostener el balón lejos de su propio terreno.
Pero al minuto 48, una infracción totalmente innecesaria, como la de González a Montenegro en el tanto de Pusineri, otorgó al Bichito su oportunidad final. El centro cayó en la multitudinaria área mayor y se apreció como Campagnuolo salió al tumulto. Muy a destiempo, el arquero nunca encontró la pelota, que casualmente rebotó en Nico Pavlovich y tomó como destino la red.
Increíblemente Racing empataba un partido que estaba prácticamente liquidado. Otra vez los fantasmas sobrevolaron Avellaneda. Ahora los reproches tenían nombre y apellido: Gustavo Jorge Campagnuolo. La gente se la agarró con el capitán y reprobó a través de chiflidos el contacto que este hizo con el esférico tras el gol.
El centro de atención en la semana será conocer el pensamiento de Caruso acerca de un posible cambio de arquero. Se especula que Pablo Migliore podría ser quien se ponga los guantes y el buzo en la fecha próxima ante Tigre en Victoria.
En conclusión, Racing dejó pasar una inmejorable ocasión para tomar distancia de Rosario y ubicarse por encima del Tripero en la tabla de los promedios. Son tres las derrotas que acumula en este torneo y uno lo que indica la clasificación cuando uno quiere conocer el puntaje racinguista.
El elenco de Vivas pudo tomarse venganza de lo sucedido en las pasadas dos fechas cuando tras ir ganando el partido, el rival le empató en la acción final. Tanto con Vélez como con San Martín, Argentinos dejó ir los tres puntos. En cambio ante Racing revirtió la historia y rescató una unidad sumando su tercera igualdad consecutiva.
Síntesis
Tras la derrota en el clásico ante Independiente y la consecuente salida de Llop, el mediático Ricardo Caruso Lombardi asumió Racing. En la semana pregonó un once titular totalmente novedoso, incluyendo a cinco marcadores centrales distribuidos en el campo. El 90% de las opiniones hacían mención a un equipo absolutamente defensivo y falto de fútbol. Pero en la cancha es donde se demuestra todo y al iniciarse el compromiso, son once contra once.
De un lado se encontraba el ya habitué 4-4-2 racinguista frente a un 3-4-1-2 modelo Claudio Vivas, que llegaba sin Ortigoza y sin Hauche, dos piezas claves del andamiaje colectivo. La incógnita recaía en la posición nueva de Franco Sosa, la de volante por el carril derecho. También Mercado se corría a ser marcador de punta dejando a Aveldaño-Martínez como dupla central. En el medio completaban Peppino, Wagner y Lucero, siendo este último el único de buen pie. Arriba el Payaso Lugüercio junto a González eran los delanteros.
Así este nuevo Racing, acompañado por una verdadera multitud teniendo en cuenta el pésimo horario y la horrenda campaña, comenzó a disputar el partido ante el Bicho como si fuera una final, presionando y comiendo al contrario. Es que en cierto sentido lo era debido a la victoria de Gimnasia La Plata que lo ubicaba al nuevo elenco de Caruso en zona de promoción.
De arranque, a los veinte segundos, Lugüercio captó un rebote y ensayó un remate al arco de Torrico que se fue desviado. Ya el local demostraba tener otra actitud, otras ganas, otra predisposición para encarar el partido. Pero una desconcentración de Aveldaño generó una situación para Romero que solucionó bien Campagnuolo.
La Acadé contaba con varias pelotas paradas sobre el sector derecho y el entrenador hacía cruzar todo el terreno a Shaffer para que las ejecutase. Pero ninguna jugada pudo ser concretada de forma positiva y por eso la defensa de Argentinos no sufría inconvenientes.
A los 30 minutos, el defensor Juan Sabia no pudo continuar el juego debido a una lesión. Claudio Vivas sorprendió a propios y extraños con la variante que introdujo debido al ingreso del punta Abán por el mencionado número 17. Canuto, hasta aquí doble cinco, pasó a jugar en la línea de tres final y Peñalba ocupó su lugar dejando en cancha tres delanteros, dos abiertos y Pavlovich como referencia de área.
Pero esta idea táctica no surtiría efecto ya que los dirigidos por Caruso mostraron su mejor faceta en los últimos quince del suplemento. El ex Olimpo González probó de media distancia pero el esférico pasó a unos metros del arquero Torrico. Instantes más tarde fue Lugüercio, de puro empeño, quien fabricó un jugadón por izquierda dejando a dos hombres en el camino y asistiendo al propio Leandro para que solamente diera el pase a la red. Pero el impreciso de casaca 20 pifió el remate rechazando la pelota. Faltando poco para que concluyese el primer tiempo, un tiro libre de Ojeda cayó cerrado al área local pero otra vez Campa pudo hacerse de la redonda.
Aplausos se escucharon de fondo ante la ida al vestuario de los jugadores académicos. La gente observaba y sentía que el equipo evidenciaba algo distinto. El fútbol escaseaba, pero se corría y trababa todo lo que pasaba cerca, y eso en estas circunstancias, se cotiza y mucho.
Comenzada la segunda parte, Leandro González, de flojo encuentro, giró y sacó un derechazo que más de uno en las tribunas gritó, pero lo cierto fue que el balón se fue apenas por un costado del palo izquierdo del arco visitante.
Inmediatamente llegó el primer desahogo de la noche. Fue a los seis minutos cuando el Payaso abrió el juego hacia la derecha para Sosa. El tucumano aguardó la llegada de Mercado para descargar en él e ir a buscar la devolución, que efectivamente llegó. Otra pared, que ahora tuvo como pívot a González, culminó en un centro para que de palomita, Adrián Lucero apareciera por el área chica estableciendo la ventaja en el marcador. Un verdadero golazo daba a Racing un respiro. Una jugada de papi fútbol, que tuvo como protagonistas a hombres de características de marca, adelantaba a la Acadé por sobre el Bicho.
Pero en respuesta casi llega el empate. Otra desatención defensiva concluyó con un remate razante que Sosa salvó en la línea de gol. Si bien Argentinos carecía de ideas, los de Caruso iban retrocediendo metros de manera inconsciente.
El nuevo entrenador movió el banco haciendo ingresar a Caballero y Chatruc. Pero ninguno de los dos pudo tomar contacto con la redonda, que ya pertenecía a los visitantes. A través de la pelota parada los de Capital Federal se aproximaban a Campagnuolo & Cía. Castromán fue la tercera modificación pero nada aportó.
Cuatro minutos más fue lo que marcó Hernán Mastrángelo al costado del campo. Los hinchas alentaban y cantaban sin cesar porque dentro de todo el equipo mostraba seguridad defensiva más allá de no poder sostener el balón lejos de su propio terreno.
Pero al minuto 48, una infracción totalmente innecesaria, como la de González a Montenegro en el tanto de Pusineri, otorgó al Bichito su oportunidad final. El centro cayó en la multitudinaria área mayor y se apreció como Campagnuolo salió al tumulto. Muy a destiempo, el arquero nunca encontró la pelota, que casualmente rebotó en Nico Pavlovich y tomó como destino la red.
Increíblemente Racing empataba un partido que estaba prácticamente liquidado. Otra vez los fantasmas sobrevolaron Avellaneda. Ahora los reproches tenían nombre y apellido: Gustavo Jorge Campagnuolo. La gente se la agarró con el capitán y reprobó a través de chiflidos el contacto que este hizo con el esférico tras el gol.
El centro de atención en la semana será conocer el pensamiento de Caruso acerca de un posible cambio de arquero. Se especula que Pablo Migliore podría ser quien se ponga los guantes y el buzo en la fecha próxima ante Tigre en Victoria.
En conclusión, Racing dejó pasar una inmejorable ocasión para tomar distancia de Rosario y ubicarse por encima del Tripero en la tabla de los promedios. Son tres las derrotas que acumula en este torneo y uno lo que indica la clasificación cuando uno quiere conocer el puntaje racinguista.
El elenco de Vivas pudo tomarse venganza de lo sucedido en las pasadas dos fechas cuando tras ir ganando el partido, el rival le empató en la acción final. Tanto con Vélez como con San Martín, Argentinos dejó ir los tres puntos. En cambio ante Racing revirtió la historia y rescató una unidad sumando su tercera igualdad consecutiva.
Síntesis
Racing Club (1): Gustavo Campagnuolo (3); Gabriel Mercado (5), Lucas Aveldaño (5), Matías Martínez (4) y José Shaffer (5); Franco Sosa (5), Franco Peppino (5), Martín Wagner (6), Adrián Lucero (6); Pablo Lugüercio (8) y Leandro González (4).
DT: Ricardo Caruso Lombardi.
SUPLENTES: Migliore, Pucheta, Falcón y Sánchez Sotelo.
Argentinos (1): Sebastián Torrico (5); Andrés Scotti (5), Matías Caruzzo (5), y Juan Sabia (4); Mauro Bogado (4), Ignacio Canuto (4), Juan Mercier (7), Juan Carlos Ojeda (4); Gabriel Peñalba (5); Andrés Romero (4) y Nicolás Pavlovich (5).
DT: Claudio Vivas.
SUPLENTES: Carrera, Prósperi, Recalde y Córdoba.Goles: ST 6' Lucero (1-0) y ST 48' Pavlovich (1-1).
Cambios: PT 30' Gonzalo Abán (4) por Sabia (ARG), ST 25' Franco Quiroga por Bogado (ARG), ST 28' Pablo Caballero por González (RAC), ST 35' José Chatruc por Sosa (RAC), ST 35' Nicolás Gianni por Abán (ARG), ST 43' Lucas Castromán por Lugüercio (RAC).
Árbitro: Rafael Furchi (4).Estadio: Presidente Perón.
Maximiliano Értola

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