lunes, 23 de febrero de 2009

Cruzada clásica

"El árbitro cambió el partido con la roja", se quejó Messi. "Le jugamos al fútbol", tiró Pochettino.
Se nos hizo complicado por el árbitro. No le podemos echar la culpa a él, nunca nos quejamos de los jueces, pero el árbitro cambio completamente el partido con la expulsión. No es la primera vez que viene un árbitro a Barcelona y hace lo que quiere". Leonel Messi dejó de ser un chico sumiso, introvertido, y ahora toma la palabra en el enojo del Barsa. Se queja en voz alta por la expulsión de Keita (Delgado Ferreiro le mostró la roja correctamente) que le quitó un invicto de 22 partidos y la caída en el derby catalán en el Camp Nou después de 27 años. Pero de la otra vereda, Mauricio Pochettino, técnico del Espanyol, se tomó su tiempo para contestarles a los reclamos-lamentos del Barcelona. "El partido se vio en todo el mundo y cada uno sacará sus conclusiones. Creo que el Barsa no puede justificar una derrota en el árbitro. Si ellos lo hacen, qué tendríamos que decir los demás. Espanyol fue un justo vencedor", sentenció el único técnico argentino que dirige en la Liga, en Un Buen Momento (AM 910)."Ganamos porque hicimos una buena labor: desconectamos su juego ofensivo, su rápida circulación. Y cuando dispusimos del balón fuimos protagonistas. Salimos a hacerles daño, a atacarlos. El Barsa se sintió incómodo en todo momento y también, sorprendido", explicó Poche. -¿Fue un partido violento? Hubo 12 amarillas.-Las entradas fuertes fueron del Barsa al Espanyol. El partido duro lo plantearon ellos. Nosotros fuimos a jugar al fútbol.

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