En su debut en Fénix, Matías Almeyda no se bancó una patada, pegó una piña y vio la roja. Un escándalo.e 1 EL PELADO NO JUGABA DESDE EL 2005.
Estaba claro que la vuelta al fútbol de Matías Almeyda, a los 35 años y en compañía de su amigo el Beto Acosta, no pasaría inadvertida para nadie. Y vaya que fue noticia. ¿Tanta expectativa generada por su presentación en Fénix para esto? El ex River, quien había disputado su último partido con la camiseta de Quilmes el 11 de mayo de 2005 en el empate 1-1 ante la U. de Chile por Copa Libertadores, pintó de negro su debut al pegarle una piña a Martín Iglesias (le hizo una falta común), defensor de Argentino de Merlo, siendo expulsado por el árbitro Gonaldi, a instancias del línea Fernando Benítez, quien vio la agresión.Desde el inicio se notó que su presencia generaba algo especial, no sólo en sus compañeros, sino también en los rivales, quienes salieron a jugar como si fuese una final. Y se vio claramente en la primera pelota que disputó el Pelado: Katip le fue fuerte y provocó la furia del volante, quien lo corrió 40 metros para insultarlo. Entonces, no sorprendió tanto lo que vino después.Con el clima caliente que dejó la doble expulsión (también se fue Iglesias), una jugada intrascendente generó una batahola entre los suplentes del Cuervo y los visitantes: Sebastián Neuspiller increpó a Morales y generó la bronca de todos. ¿El resultado? Tres expulsados, dos de Merlo y uno en Fénix.En cuanto al fútbol, dos goles del Beto Acosta sirvieron para rescatar al menos un punto y hacer que la historia fuese menos triste para los dirigidos por Félix Benito y todo Pilar. El gran desempeño de los jugadores de Argentino (M) opacó a las estrellas del Cuervo, que deberán mejorar mucho y no confiarse sólo en que sus figuras lo salvarán, ya que ayer se vio que en cualquier momento un cable pelado genera un incendio.
Fuente Olé.

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