Así, citando la canción de Bersuit, Racing se impuso ante San Lorenzo por la mínima diferencia. El tanto lo marcó el juvenil Matías Martínez en la etapa complementaria conectando de cabeza un centro de Falcón. Los de Llop tuvieron minutos de buen juego pero principalmente modificaron la pálida actitud que tuvieron los jugadores del sábado último.
Con una formación completamente diferente a la que cayó por goleada en el clásico, el Chocho buscó darles minutos en cancha a habituales suplentes y juveniles. Luego de limar las diferencias entre cuerpo técnico y plantel, anoche se mostró una predisposición muy desigual a la magra del sábado. En consecuencia se logró una victoria, la primera de este año, que merma tensiones. También hizo lo propio Miguel Russo probando con jugadores de experiencia entremezclados con chicos que recién amanecen en el fútbol.
El primer tiempo fue típico de un partido de pretemporada. Sin ida y vuelta, sin un alto voltaje, sin ser atractivo y, sobre todo, con nulas situaciones de gol. Sólo se registraron débiles peligros hacia ambos arcos. Entre ellas un tiro del enlace Rinaldi que dominó Campa, un cabezazo de Sánchez Sotelo que controló el seguro Centeno y finalmente un remate desviado de Voboril por encima del travesaño.
He ahí la crónica de los cuarenta y cinco minutos iniciales. Las defensas escaseaban en trabajo ya que la pelota divagaba por el círculo central sin un par de botines que se hicieran cargo. Los errantes pases en corto, ni hablar de los pelotazos, reinaban en la cálida noche de Mar del Plata.
El debutante Juan Cruz Respuela, que tempranamente algunos comparan con Lisandro López, mostraba constante movilidad en ataque para ser opción de pase. A su lado estaba el también activo Sánchez Sotelo al que se le sumaba el zurdo Fernández.
Pero exclusivamente a través de estos tres jugadores es que Racing enhebraba su juego ofensivo. Por ende, de Bruno Centeno sólo se sabía que usaba guantes. Leandro González intentaba sumarse por derecha pero nunca experimentó el camino de la diagonal para sorprender, con lo cual quedaba al margen del circuito.
En la segunda etapa todo debía cambiar. No sólo por el espectáculo sino por la gente que se hizo presente en el José María Minella. Y así sucedió, aunque fue San Lorenzo quien tomó la iniciativa en los primeros minutos.
La dupla de los volantes centrales cuervos ganaron de forma permanente el duelo ante sus pares académicos. En consecuencia, Reinoso comenzaba a manejar los hilos del juego del Ciclón y cada vez se aproximaban más al área de Campagnuolo.
A los 17 el mismo Reinoso recibió el balón y probó con un tiro al arco que dio en el palo horizontal haciendo levantar al público. Luego de esta ocasión de gol despertó Racing. Lo hizo a través de las sucesivas escaladas de Franco Sosa por derecha que encontraba al ex Olimpo González metros más arriba y con un buen pie.
También Falcón creció en el terreno y se transformó casi en un enganche. Por izquierda seguía Fernández, que mejoró notablemente en la precisión y los centros comenzaron a caer al área del Santo.
A los 35 el tucumano ex Gimnasia de Jujuy trepó al ataque con caño y lujo en el camino, pero fue derribado generando un peligroso tiro libre a favor. El hasta ahora único refuerzo académico mandó un centro al área que Matías Martínez, que ya ha jugado en Primera, lo cabeceó venciendo a Centeno y poniendo a la Academia adelante en el marcador. El pibe se sacó la camiseta y fue a abrazarse con sus compañeros del banco de suplentes mientras gritaba el gol con bastante ímpetu. También a Llop se lo notó con bastante descarga a la hora del festejo.
Sin duda el 1 a 0 fue un desahogo. Pero faltaban diez largos minutos y todavía no se podía festejar. El DT modificó a los exhaustos Respuela y Sotelo por Caballero y otro debutante, Brian Risso Patrón. Racing perdió peso en ataque con el frío ingreso de estos dos juveniles y por eso San Lorenzo adelantó sus líneas.
Cadelago obligó a González, después Lluy, a no llegar tan al fondo y prestar atención a sus subidas. También el ingreso de Barrientos inhibió las excursiones del tucumano Sosa en ataque, la llave del segundo tiempo para abrir el cerrojo defensivo del equipo de la Capital.
A los 42 minutos se produjo la última situación de gol, y la más peligrosa. Un centro pasado cayó al área de Campa y Franco Sosa, al querer despejar, estrelló la redonda en el travesaño haciendo paralizar los corazones racinguistas. Sí, por más que fuere un partido de verano, el hincha quiere y tiene la necesidad de ganar y observar en el equipo un rotundo cambio de actitud del que se mostró en el inicio del fútbol en 2009.
Una vez que Alejandro Savino dio por finalizado el cotejo, Racing festejó el triunfo como si fuera de campeonato. Los jugadores tuvieron revancha y querían demostrar que lo del sábado fue un mal trago y que el amor propio podía revertirse ante San Lorenzo. También esta victoria da a Llop un resquicio de oxígeno tras los últimos convulsionados días vividos.
No hubo una clara diferencia entre ambos bandos pero los de Avellaneda perseveraron en ataque buscando distintas vías para penetrar la defensa azulgrana. Así fue como consiguió Racing su primer triunfo del año que lo ubica segundo en el Pentagonal de grandes a una unidad de Independiente, aunque ambos planteles han actuado en dos ocasiones y Boca aún no hizo su estreno. El próximo compromiso será en la ciudad de Mendoza ante el River de Gorosito el domingo por la noche.
Maximiliano Értola
jueves, 15 de enero de 2009
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