Otra mala noticia cae al mundo Racing. Maximiliano Moralez no llegará al plantel de Llop, tal cual era el anhelo de los hinchas, ya que desembarcará en el nuevo equipo de Ricardo Gareca, Vélez Sarsfield. La operación sería un préstamo de seis meses por parte del grupo IMG que compró al jugador en 4 millones de dólares al FC Moscú.
Tras caer por goleada ante el acérrimo rival y perder un futbolista que asomaba como titular, Prichoda, el fin de semana culmina con la bomba de que uno de los pocos capaces de reflotar el juego de la Academia no volverá debido al arreglo con otro club.
“A Racing lo esperé hasta hoy”, había declarado el santafesino el viernes 9 de enero. La traba en el pase de Moralez a la entidad de Avellaneda recaía en la maldita deuda que BC mantenía con el jugador. El grupo empresario IMG, flamante comprador del pase del campeón mundial juvenil en Canadá deseaba que la conducción de Rodolfo Molina, es decir Racing, se hiciera cargo del pago del monto adeudado para que el jugador regrese a la institución por segunda ocasión.
Al no contar con los suficientes fondos, el presidente académico estancó las negociaciones. En consecuencia, el chico que el próximo mes cumplirá 22 años se cansó y afirmó que necesitaba empezar la pretemporada cuanto antes. Entonces emergieron cuadros como Vélez, Independiente y Estudiantes poniendo una fichita lentamente en el goleador del equipo en el pasado Apertura.
Finalmente el que tomó la posta fue el club de Capital Federal y sólo resta la firma (será hoy) para que Moralez se luzca la V azulada. “Mis ganas eran quedarme en Racing. Yo les di la prioridad y los esperé. Pero no sé cuáles son sus ganas de contar conmigo”, había declarado con cierto fastidio Maxi.
Ahora Racing deberá enfilar sus cañones en otro nombre propio capaz de llegar, ponerse la camiseta y hacerse cargo de un equipo desorientado y en una pésima ubicación en la tabla de los promedios. Por si no era mucho, también los de Liniers entablaran negociaciones con la dirigencia de Colón por Rubén Ramírez, que cada vez más se aleja de Avellaneda.
Recordando la vieja frase de la tira televisiva «El Chavo del ocho», «y ahora, ¿quién podrá defendernos?», en Racing varía el verbo final para quedar: «y ahora, ¿Quién podrá salvarnos?»
Maximiliano Értola
lunes, 12 de enero de 2009
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