Iban 19 del primer tiempo cuando el estadio se quedó sin aliento. Silvera y Forlín chocaron las cabezas y cayeron desmayados. Fue un instante en que todos los espectadores, jugadores, árbitros y colaboradores contuvieron la respiración. Se temió lo peor. Los médicos de ambos planteles trabajaron rápido y lograron que los futbolistas recobraran el sentido. El delantero fue trasladado de urgencia al Sanatorio Mitre y el defensor a la Suizo-Argentina. Un susto mayúsculo.
A Forlín le realizaron una tomografía computada y quedará internado hasta mañana por precaución.
Fuente Ole.
sábado, 20 de diciembre de 2008
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