Por la 18va. Fecha del torneo Apertura, el técnico Gorosito se jugaba su anteúltimo partido con la camiseta de la Paternal. Desde el primer minuto hasta cinco del final, el Bicho jugó de manera potente ante un Banfield que se vio dominado en su casa, sin embargo, dos pelotazos decretaron un injusto 2 a 2. El arbitraje parejo fue de Federico Beligoy.
La etapa inicial fue perfecta, desde ese tiro libre de Recalde en el que Luchetti calculó mal y su convirtió en el 1-0, hasta la definición de Pavlovich, quien solo la tuvo que empujar para ampliar la ventaja. El equipo que moldeó Néstor Gorosito funcionaba como un reloj y la gente se entusiasmaba con el “ole” que se hacía unánime.
Tras el descanso, Argentinos decidió cuidar la ventaja, pero sin perder el dominio del juego. Por su parte, los de Jorge Burruchaga carecían de ideas para preocupar a Torrico. La victoria parecía asegurada, sin embargo, dos descuidos costaron carísimo. Primero Reynoso y luego Civelli, en la última bola del partido, empataron ante la incredulidad de todos.
El partido lo presidió, siempre el bicho. Cuando eligió atacar, dominar, ganar, en el primer tiempo, como cuando optó por tirarse atrás, esperar, dormir el match que finalmente se le escapó. Banfield no era digno de igualar, pero Argentinos sí, por haber esperado tanto. El uruguayo Sebastián Fernández jugó de Hauche, el pibe Ferreyra buscó huecos, molestó, Torrico la bancó, Scotti y Escudero no fueron tan seguros y Civelli tuvo la suerte de que la última pelota cayera en sus pies. Y Banfield gritó la paridad, y argentinos la sufrió.
Sin la obtención de la Copa Sudamericana lo que preocupa a los simpatizantes es el tema del promedio. Por ahora Argentinos está tranquilo.
Por Tamara Sarmiento.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario