El equipo que dirige Miguel Ángel Russo es el claro líder que tiene el Torneo Apertura 2008. He aquí la explicación del por qué San Lorenzo se encuentra mirando a todos desde lo más alto de la tabla.
Luego de la polémica y mediática ida de Ramón Díaz de la conducción técnica del elenco azulgrana, todo parecía un caos incontrolable. Los problemas de vestuario crecían y se magnificaban día tras día. Los subgrupos dentro del plantel se notaban claramente y ya se sabía qué jugadores no seguirían en la institución.
En medio de esta incertidumbre institucional asumió ex el DT campeón de la Libertadores con Boca Juniors en el 2007. Este cambio suponía también la llegada de un renovado aire al caldeado vestuario de San Lorenzo. Pero no fue tal al principio ya que Cristian Tula se negó a viajar a la pretemporada si no se hacía efectivo el pago de las deudas que el club mantenía con él. El conflicto duró varios días y trajo más de un dolor de cabeza tanto a la dirigencia como al propio cuerpo técnico ya que desde Mar del Plata, lugar en dónde el plantel estaba, se producían confusas declaraciones de los demás jugadores en contra del defensor.
Así comenzó el ciclo Russo en el cuadro de Boedo. Pero faltaba más, en este caso referido estrictamente a lo futbolístico. El “Cabezón” D´Alessandro armó sus valijas y partió rumbo a Brasil para jugar en el Inter de Porto Alegre (actual rival de Boca en la Sudamericana). A la ida de la estrella que había traído Marcelo Tinelli se le sumó la de Diego Placente al fútbol francés y la de Botinelli al italiano.
La preocupación del entrenador no residía en quiénes se iban sino en quiénes no llegaban. Es que tanto Barrientos como Ledesma no podían jugar debido a que no eran habilitados por sus clubes de origen. Miguel apostó, como él mismo dijo, a “jugadores que ya habían vestido la camiseta de San Lorenzo y saben lo es el club en sí”. La buena para el director técnico fue la no partida de Gonzalo “Lavandina” Bergessio.
En medio de este escenario, todavía de preparación y conocimiento de plantel, el “Matador” debía recibir a su homónimo de Tigre por el inicio del campeonato. Además de éste, San Lorenzo también tenía en su agenda la, menospreciada por algunos, Copa Sudamericana. En ésta su rival de turno sería el Argentinos de “Pipo” Gorosito.
El debut no fue el propicio para un nuevo ciclo ya que el cuadro de Victoria derrotó al Ciclón a domicilio por 1 a 0 dejando en el elenco local una muy mala imagen. La posibilidad entonces de reivindicarse se hallaba en la Copa. Un 0 a 0 en la ida alentaba las esperanzas de alcanzar los octavos de final. Pero otra vez fue caída en casa y al igual que con el equipo de Cagna, San Lorenzo jugó pésimamente mal.
Eliminado en el torneo internacional en primera instancia y con un partido perdido por el torneo argentino, y encima de local, fue el panorama con el cual comenzó Miguel Russo su conducción técnica en la institución presidida por Rafael Savino.
Con el correr de los cotejos los horizontes fueron abriéndose y dieron lugar a nuevas ilusiones en el pueblo azulgrana. Poco a poco, y con la inclusión del “Lobo” Ledesma dentro del equipo, el equipo fue levantando rápidamente y comenzó con la cosecha de victorias que lo ubicaron en la cima del torneo.
San Lorenzo pasó de ser un club con muchos problemas, tanto en lo grupal como en lo futbolístico, a ser el mejor de todos. Una clara muestra de cómo somos los argentinos en nuestras raíces. Es todo o nada. Somos los mejores un día y los peores al siguiente.
¿Es más el elenco de Boedo que el resto? ¿Juega mejor? ¿Cuál es la clave? San Lorenzo cuenta con un rico plantel. Rico tanto en valor como en diversidad, variedad y opciones. Rico tanto en lo colectivo como en lo individual. Pero la abundancia hay que saber aprovecharla porque sino no sirve de nada. Si el encargado de manejar todo este arsenal de profesionales no le encuentra el rumbo exacto o no puede consolidar al grupo y al equipo, entonces la riqueza no sirve de nada y se desperdicia. Es preferible un ejército de ciervos manejado por un león y no un grupo de leones manejado por un ciervo.
En el caso del “Ajax de Boedo”, como lo bautizó un programa televisivo, tiene elementos de ambas partes de la frase. Es un grupo de leones hambrientos manejados por uno cuya cabeza está fría y pensante. Uno cuya mentalidad y claridad se encuentra en su esplendor. Uno cuya calma diaria tranquiliza los ánimos exaltados de la platea. Un león cuyo bajo perfil marcó al plantel y calmó las picadas aguas luego del “Ciclón” o en realidad, maremoto.
Usted lector debe estar pensando en el pequeño gran detalle que se le escapó al editor de esta nota al no nombrar a Santiago Solari como refuerzo al igual que sí se lo hizo con los otros dos volantes. La explicación es simple. Van 10 fechas de campeonato y el “Indiecito” no compone el once ideal del entrenador. Sí integra el banco de los suplentes y es una excelente opción a la hora del primer recambio. Pero Russo observó a la estrella que venía de Europa, D´Alessandro, al conjunto de Ramón y aprendió que no hay que poner al jugador esté como esté. No por el sólo hecho de venir del viejo continente es mejor del que juega dentro de los territorios de la República Argentina.
No se está poniendo en duda la categoría del ex Real Madrid e Inter, es más, ya ha jugado y marcado con la camiseta azulgrana. Sí en cambio se resalta el acierto del DT de colocarlo cuando él tiene la convicción de hacerlo. Lo utiliza cuando lo necesita y no cuando el partido ya está liquidado y el público lo pide. Russo está controlando y absorbiendo la presión del público.
Su once ideal y titular es con Orión; Adrián González, Aguirre, Méndez, Aureliano Torres; Rivero, Juan Manuel Torres, Ledesma, Barrientos; Bergessio y Silvera.
Luego recambia para los segundos 45 minutos con Hirsig, Solari y Romeo. Incluso también tiene a Bianchi Arce, Voboril y Menseguez. Variantes no le faltan. Posibilidades le sobran. Al equipo ya lo encontró y armó. El 4-4-2 no se modifica desde aquél 3-5-2 o 3-4-1-2 fallido del principio. Éste es el San Lorenzo que va a ver el hincha partido tras partido.
La seguridad de Orión y de toda la defensa jugando en el Nuevo Gasómetro es clave para los cotejos de local. La excelente pegada del lateral derecho abrió varios partidos cerrados y es un arma de doble calibre para cualquier pelota parada. La firmeza de cualquiera de los tres centrales que actúe es un síntoma de cómo está San Lorenzo hoy por hoy. Desde ya que tiene a un Gastón Aguirre en el mejor momento de su vida como profesional, tanto es así que cambió murmullos por ovaciones dentro de su parcialidad. El paraguayo Torres es salida permanente por izquierda y también cuenta con una interesante media distancia.
Rivero ha tomado menos protagonismo que en otras épocas pero continúa siendo de los fortines de la hinchada. El “Chaco” Torres es amo y señor del medio campo en cuanto al quite de balón para que el exquisito Cristian Ledesma pueda desplegar su criterio de mitad de cancha para adelante y entregar limpia la pelota a sus compañeros de ataque. Por la izquierda se observa al mejor “Pitu” Barrientos vistiendo la camiseta a bastones horizontales azules y granates. Se asocia muy bien con Aureliano y producen desborde tras desborde por el sector en el que juegan.
Y cuando en la delantera contás con dos, o incluso cuatro, nombres propios pesados todo se facilita. Un topadora como lo es Gonzalo Bergessio rompe cualquier esquema defensivo y quiebra toda resistencia del rival a través de su increíble fuerza. Aporta algún que otro gol pero más que nada vulnera la última línea del contrario y sirve el grito para Silvera o Romeo. El titular es el primero, cuyo nivel no es el mejor pero rinde. El “Bernie”, adorado por la afición matadora, ingresa en los segundos tiempos y ha convertido goles claves como el del 1 a 0 a Vélez en Liniers.
La campaña del “Ciclón” es excelente. Atravesando por la mitad de la competencia, saca cinco puntos de ventaja a su escolta que justamente fue el cuadro que lo venció en la jornada inaugural, Tigre pero ahora suma seis victorias en forma consecutiva. Entre otros, resta enfrentar a Boca, que está ocho unidades por debajo, en la “Bombonera”, a Newell´s en Rosario, a Huracán en el Ducó o en Paternal, a Independiente y a Racing en el “Cilindro”, precisamente el contrincante de la fecha venidera.
San Lorenzo está bien. San Lorenzo está motivado. San Lorenzo y Russo saben a qué se juega, cómo se juega y cuánto se juegan. Su público está desbordado de expectativa. Su público lo sigue fielmente a cualquier estadio. Su público quiere dar la vuelta en la fecha 17 frente a su eterno clásico rival, Huracán, como visitante.
LOS NÚMEROS LO AVALAN
Ocho partidos ganados, uno igualado y uno perdido sobre diez jugados.
17 goles a favor y 4 en contra.
Barrientos, Bergessio y Silvera son los goleadores con 3 tantos cada uno.
Orión, Aguirre, A. González, A. Torres, JM Torres y Bergessio tienen asistencia perfecta con diez cotejos jugados sobre diez disputados.
Maximiliano Értola.
martes, 21 de octubre de 2008
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