El 17 de mayo de este año, Gimnasia cayó en el clásico por 2 a 1 ante Estudiantes y Sanguinetti le presentó su renuncia al presidente Gisande, quien no se la aceptó. Luego de la derrota con Tigre la situación fue parecida. El “topo” decidió no seguir siendo el entrenador del equipo y los dirigentes aceptaron el final del ciclo, pero esta vez, fueron los jugadores quienes salieron a respaldar al técnico. Por este motivo, el uruguayo esta mañana llevó adelante el entrenamiento en Estancia Chica y estará sentado en el banco de suplentes el próximo domingo ante Godoy Cruz.
Si bien los números de la era Sanguinetti hablan por si solos (26 partidos dirigidos, 5 ganados), el hecho de que los referentes del plantel salgan a defenderlo representa un buen síntoma de unión dentro del plantel. De todas maneras, llama la atención que por un pedido de los jugadores, el cuerpo técnico y los dirigentes hayan dado marcha atrás, cuando los últimos ya estaban en la búsqueda de un reemplazante. También es llamativo que el “topo” vuelva a ser la cabeza del grupo, luego de haber reconocido no encontrarle la vuelta a la situación.
Por otro lado se hallan las sospechas que han nacido entre algunos de los hinchas, quienes unánimemente piden la cabeza de Sanguinetti. La hipótesis de muchos, es que los referentes salieron a bancar al DT sabiendo que otro entrenador no los pondría, debido al estado físico y/o futbolístico en el que se encuentran.
En definitiva, durante el duelo del domingo ante Godoy Cruz, el blanco de las críticas no va a ser solo el técnico, sino que jugadores y dirigentes, sobre todo Gisande, van a tener que esforzarse para revertir la imagen negativa que se están ganando. Además, el ciclo tiene un límite definido, que obviamente va a marcar un antes y un después: es el clásico número 144 entre lobos y pinchas, que se disputará en la octava fecha.
Si bien los números de la era Sanguinetti hablan por si solos (26 partidos dirigidos, 5 ganados), el hecho de que los referentes del plantel salgan a defenderlo representa un buen síntoma de unión dentro del plantel. De todas maneras, llama la atención que por un pedido de los jugadores, el cuerpo técnico y los dirigentes hayan dado marcha atrás, cuando los últimos ya estaban en la búsqueda de un reemplazante. También es llamativo que el “topo” vuelva a ser la cabeza del grupo, luego de haber reconocido no encontrarle la vuelta a la situación.
Por otro lado se hallan las sospechas que han nacido entre algunos de los hinchas, quienes unánimemente piden la cabeza de Sanguinetti. La hipótesis de muchos, es que los referentes salieron a bancar al DT sabiendo que otro entrenador no los pondría, debido al estado físico y/o futbolístico en el que se encuentran.
En definitiva, durante el duelo del domingo ante Godoy Cruz, el blanco de las críticas no va a ser solo el técnico, sino que jugadores y dirigentes, sobre todo Gisande, van a tener que esforzarse para revertir la imagen negativa que se están ganando. Además, el ciclo tiene un límite definido, que obviamente va a marcar un antes y un después: es el clásico número 144 entre lobos y pinchas, que se disputará en la octava fecha.
Por Pablo Friedman.

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