lunes, 4 de agosto de 2008

Huracán venció a Quilmes y se ilusiona con arrasar en el próximo torneo Apertura

Huracán venció el sábado a Quilmés por 2 a 1 en el estadio del equipo del sur del Gran Buenos Aires con goles de Casartelli a los 41 ‘ del primer tiempo( con un tiro desde el punto del penal ) y de Andrés Cólzera a los 45 de la misma etapa , descontó para “el cervecero” Pierguidi , a los 32´ del complemento.
El comienzo del partido se planteó con Quilmés en plena actitud ofensiva, ya que le ganaba el mediocampo a Huracán. Para tal propósito fueron fundaméntales, la movilidad impuesta por Olivarez y Alemano en el equipo cervecero.
Pero de apoco, con el correr de los minutos, Huracán, que se había parado en el campo de juego en actitud contraofensiva, empezó a presionar unos metros más arriba, y a robarle el balón a su rival.
De este modo, a los 41 ‘de la etapa inicial, luego de un preciso pase de Pastore a Casartelli, este fue derribado dentro del área. El árbitro, Guillermo Rietti, cobró penal, Y un minuto más tarde, a los 42 `del primer tiempo, Andrés Cólzera, lo ejecutó con un disparo rasante que se incrustó junto al palo derecho del arquero Pontiroli. Era el 1 a 0 para Huracán.
Con la ventaja a su favor, el equipo dirigido por Claudio Ubeda, volvió a mostrar la idea futbolística del comienzo del cotejo: jugar de contragolpe, con Cólzera por derecha y Casartelli por el medio del sector ofensivo. Es así que , a los 45 del primer tiempo, otra vez como había ocurrido en el primer gol, por medio de la combinación entre Pastore y Casartelli. Este último, ante la salida del arquero disparó y marcó el 2 a 0 para el “quemero”.
En el complemento las acciones no variaron de manera significativa. Huracán continuaba siendo el amo y señor del encuentro, mientras que Quilmés, si bien intentaba acercarse al arco defendido por Limia, no encontraba la contundencia necesaria para marcar el descuento. Hasta que a los 32´ del segundo tiempo, Pierguidi, después de un descuido de la defensa, sólo frente al arquero convirtió el gol que achicaba las diferencias en el marcador.
A partir de allí, hasta el final del partido, Quilmés se hizo cargo del control de la pelota, pero no tenía velocidad ni profundidad en los ataques que efectuaba. A los 39´, Olivarez disparó un tiro libre y la pelota se fue cerca del arco de Limia que de todas maneras controlaba con la mirada. Y a los 43, otra vez Olivarez, envió un disparo de media distancia. Pero esta vez la pelota se fue lejos del arco de Huracán. De esta manera, y con el pitazo final del árbitro, Rietti, se deshilachaban las ilusiones de Quilmés de empatar el partido. Mientras que Huracán volvía a inflar sus pulmones futboleros con el aire de una nueva ilusión que comenzara el próximo viernes a las 19 cuando el equipo de Parque Patricios, en condición de visitante, enfrente al recientemente ascendido San Martín de Tucumán.
Por Martín Rojas.

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