domingo, 6 de julio de 2008

La novela que no tiene fin

A pesar que River es campeón, no pudo tapar el conflicto “Ortega – Simeone” y aunque ambas partes llegaron a un acuerdo, todo hace indicar que será difícil la convivencia de los dos dentro de un vestuario.

¿Podrán convivir juntos Ortega y Simeone o todo fue una jugada política de Aguilar para salir bien parado del conflicto?. Para comenzar habría que hacer un repaso de este semestre en River y así poder llegar a una conclusión.
En enero arrancó la era del “cholo” con el objetivo puesto en la Copa Libertadores de América, aunque meses después en Núñez alegaron que el campeonato local es más importante. Sin embargo, por el presente y porque hace doce años que no la consiguen, el anhelo era llevarse la corona continental. Empero, la primera fase la pasaron sin problemas y en el torneo local estaba prendido en el lote de los de arriba, siempre detrás de Estudiantes, que se acomodaba por encima de todos. El juego no era vistoso, pero si efectivo. Tanto que, si bien a los hinchas no le gustaba, los resultados de a poco se iban dando en forma positiva. Por aquellos meses ya se asomaba el tema Ortega y sus bajones a causa de las largas noches y el alcohol, que le venían dando un dolor de cabeza al entrenador. Situación que se repitió seguido y que ya había sido tratada con Daniel Pasarrella en su última conducción, aunque este tomó una postura mucho más “conciliadora” con el jugador, por haber sido su padre futbolístico a principios de los noventa.
Pero llegó la semana clave en el mundo River. Los primeros días de mayo quedaron marcados por siempre a raíz de la derrota con San Lorenzo en el cotejo de ida de los octavos de final, la caída ante Boca en el campeonato, con Ariel en cancha y el empate 2 a 2 y eliminación en la vuelta, sin el “burrito”, algo no cayó bien teniendo en cuenta la magnitud del partido, por el cual aparecieron en público las primeras fisuras en la relación entre ambos.
Sólo quedaba el campeonato local, un consuelo que debían tomar ya que hacía cuatro años que la institución no obtenía un logro. El vínculo Ortega – Simeone se iba desgastando porque la estrella millonaria jugaba de a ratos y cada día se iba agravando su salud a causa de la adicción y las continuas faltas a los entrenamientos que molestaban al cuerpo técnico. Aquí apareció Aguilar, respaldando al jujeño, proponiéndole tres años más de contrato y en una charla con el ex Racing, llegaron a un acuerdo, pero sin ningún tipo de privilegios para nadie.
Volviendo al torneo doméstico, “el millo” venció a Colón a falta de tres fechas para el final y el pincha no pudo con Huracán, dejando al equipo con más títulos a nivel nacional, a punto de sumar otro.
En la 18º, recibió a un Olimpo todavía no descendido, con el oriundo de Ledesma en cancha los últimos 45´ y fue figura porque le dio aire a un equipo que estaba pálido. Los de La Plata no estuvieron a la altura de las circunstancias, precisamente frente a Colón y la banda dio la vuelta en casa.
Al otro fin de semana jugó la selección argentina frente a Ecuador y al siguiente, cuando todo hacía pensar que el crack iba a jugar contra Banfield, un día antes, el sábado, no llegó bien a entrenar y es por eso que fue separado de los once iniciales. Ariel tomó su bolso y comenzó a declarar en contra del cholo.
La salida era un hecho, es más, todo indicaba que Juan Sebastián Verón se lo llevaba, pero apareció otra vez el presidente, juntó las partes y llegaron a un “acuerdo”. Diego fue claro y volvió a detallar que no hará privilegios y tratará a todos por igual. El jugador, por su parte, se comprometió a tomar conciencia de su situación y cumplir con su responsabilidad.
La cuestión pasa en que el jugador incumple con su deber por una adicción, una enfermedad que acarrea hace varios años. Por eso mismo y a pesar que hayan firmado la “paz”, todo hace indicar que si Ortega no es tratado con especialistas, los enfrentamientos van a continuar, trayéndole mayores perjuicios a la institución. Aguilar, en tanto, fue hábil debido a que retuvo a la estrella, algo que hace feliz a los hinchas y tiene todavía en el banco se suplentes a Simeone, aunque algunas lenguas dicen que en diciembre emigrará a Europa.

Por: Gustavo Cabilla.

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