El partido más importante que jugaba Racing en los últimos años se daba cita en el Cilindro de Avellaneda. Un lindo domingo para ir a la cancha, fresco pero con rayos de sol que broncean como si fuera verano.Ante un marco espectacular de público, a cancha llena se jugó el encuentro, Racing y Belgrano disputaban el partido de vuelta de la promoción. El cordobés debía ganar, a los de avellaneda el empate les venía bien.
El comienzo del partido lo tuvo al pirata como el equipo más adelantado y con más ímpetu a la hora de atacar. Su técnico puso 2 delanteros en cancha, algo difícil de entender ya que de local solo salió con 1. Racing no podía encontrar la pelota y perdía fácilmente el mediocampo.
Matías Gigli, tras un mano a mano, tuvo el gol de Belgrano. Pero en rápida respuesta, una pared entre el pequeño Maxi Moralez y Sava, lo dejó solo al juvenil con Olave, y con una definición fuerte y arriba puso a la academia en ventaja. El gol impacto en la gente, que hasta el momento algo nerviosa, se levantó con todo e hizo estallar el estadio con saltos y cantos.
La B tuvo algunas oportunidades en el primer tiempo, pero la falta de definición de sus delanteros hicieron que se fueran al descanso por debajo en el marcador. Racing no debía meterse atrás si quería mantener la ventaja.
Segundo tiempo en marcha y el celeste cordobés tuvo la situación más clara del partido. Pelotazo largo que Cáceres cubría para la salida de Martínez Gullota, pero Claudio Bustos anticipó a ambos punteando la pelota, esto provocó el choque de los compañeros. Bustos quedó frente al arco, vacío, y con la pelota en su poder. Al momento de empujar el balón de cara al gol, se tropieza y la pelota se va mansamente afuera. Los de Belgrano no lo podían creer, los de Racing respiraron todos a la vez.
Después de esta situación, Belgrano atacó poco y nada, al igual que Racing. Solo se esperaba el pitazo final de Pezzotta para que por fin la sufrida gente de la academia festejara algo que merece, quedarse en Primera División.
Racing: J.L Martínez Gullota; F. Sosa, M. Cáceres, G. Mercado, J. Shaffer; R. Bonet, C. Yacob, M. Sánchez, M. Moralez; P. Caballero y F. Sava.
DT: Juan Manuel Llop (4-4-2).
Suplentes: Leyenda, Menghi, Zuculini, Fernández, Chatruc, Estévez y Ávalos.
Cambios: 57’ Estévez x Caballero / 75’ Zuculini x Sánchez / 91’ Menghi x Moralez.
Amonestados: Bonet, Yacob, Sánchez, Caballero, Sava y Estévez.
Expulsados: No hubo.
Belgrano: J.C Olave; M. Martínez, D. Novaretti, M. Berza, G. Turús; C. Mansanelli, G. Farré, L. Lollo, F. García; M. Gigli y M. Suárez.
DT: Mario Gómez (de 4-4-2 a 4-2-4).
Suplentes: Di Giorgis, Esteban, Farías Lux, Arriola, Bustos y Aldecoa.
Cambios: 38’ Farías x Martínez / 66’ Bustos x Farré / 77’ Aldecoa x Mansanelli.
Amonestados: Farías y Berza.
Expulsados: No hubo.
Árbitro: Sergio Pezzotta. No influyó en el resultado. Acertó en la mayoría de las jugadas. No hubo polémicas. Bien.
El Medallero:
Medalla de Oro: Ambas hinchadas
Medalla de Plata: Matías Sánchez
Medalla de Bronce: Maximiliano Moralez
Lo más lindo de la tarde fue, sin duda, el marco que propinaron tanto la gente de Racing como los hinchas que llegaron desde Córdoba. De un lado la marea celeste que llenó la popular visitante. Del otro las 40 mil sufridas almas que deseaban el grito final. No se definía un campeonato, pero el clima estaba dado.

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